caída
aría Vicenta, la costurera, alzó la cabeza, que tenía caída sobre el pecho, y momentáneamente llevó sus hinchados y extraviados ojos hacia la puerta de entrada.
Emilia Pardo Bazán
En Vietnam, se han sucedido acciones bélicas, sostenidas por las fuerzas patrióticas de ese país casi ininterrumpidamente contra tres potencias imperialistas: Japón, cuyo poderío sufriera una caída vertical a partir de las bombas de Hiroshima y Nagasaki; Francia, que recupera de aquel país vencido sus colonias indochinas e ignoraba las promesas hechas en momentos difíciles; y los Estados Unidos, en esta última fase de la contienda.
Efectivamente: don Jorge, desde la alcoba, vio entrar en la sala a doña Teresa casi arrastrando, colgada del cuello de su hija y de la criada, y con la cabeza caída sobre el pecho.
Pedro Antonio de Alarcón
La veo espesarse, dulce sombra caída del cielo: ahoga la ciudad como una ola inaprensible e impenetrable, oculta, borra, destruye los colores, las formas; oprime las casas, los seres, los monumentos, con su tacto imperceptible.
Así provocará, él mismo, su ruina política. Su caída, además, será tan precipitada como ridícula. Es igualmente exacto hablar, a propósito de su caso, del facilis descensus Avernis; pues en todas especies de ascensiones, como la Catalani dice del canto, es mucho más fácil subir que bajar.
Grandes palmeras se alzaban esbeltas hasta el techo; el sol parecía hacerlas transparentes, y a sus pies crecía una rica vegetación con flores rojas como fuego, amarillas como ámbar y blancas como nieve recién caída.
Hans Christian Andersen
Porcia, reviviendo en el gozo de haberle merecido a su marido parte de su cuidado, y resucitando la voz caída por el desperdicio de la sangre, le dijo: Segunda oración de Porcia -Bruto, en nada tienes peligro: si matas, te debe tu patria su vida; si mueres, te debe por su vida tu muerte.
La revolución es un movimiento de toda la Hispanidad que se inicia en la Península en 1808, con motivo de la caída de Carlos IV y el Príncipe de la Paz, y se extiende luego a toda la Hispanidad.
Se produce en España la caída de la Constitución del 12, la vuelta al régimen absoluto, y es lógico que los pueblos de América, que llevan cuatro años de autonomía, ya con un poco de experiencia política, con conciencia sobre las ventajas de la separación, se coloquen frente a Fernando VII; ya no es el rey que se esperaba, el rey que iba a pacificar y a hacer justicia.
En el momento de esta revolución dispone la Junta que se cree un Consejo de Regencia; el Consejo se crea a pesar de que Consejos de Regencia sólo podía crearlos el Rey. Esto y el desprestigio en que había caído la Junta origina su caída y el desconocimiento del Consejo de Regencia.
Numerosos países han sufrido la caída de los salarios reales, el deterioro de la infraestructura básica y una reducción constante de la calidad y la cantidad de los servicios de salud, educativos y sociales.
Así como la irrupción del imperio Azteca y su ideología, en las que retoma las formas toltecas pero le da una orientación eminentemente místico-guerrera-material; la caída del recuerdo de la norma desgastada de Quetzalcóatl y el ascenso de Huitzilopochtli como símbolo de la materia, el sacrificio humano y la guerra.