molde
Por eso les recomiendo a todos, propios, extraños, recomiendo, no ordeno ni aconsejo ni nada, recomiendo: no se guíen por la letra de molde; guíense por la mirada de la gente, por las necesidades de la gente, vayan viendo…Porque realmente hay otra Argentina.
Hoy que indagaciones más sutiles y un gusto más exquisito han reducido el arte de agradar a principios, reina en nuestras costumbres una vil y engañosa uniformidad, de tal suerte que parece que todos los espíritus han sido vaciados en el mismo molde: sin cesar la urbanidad exige, el decoro ordena; sin cesar se sigue el uso, jamás el propio ingenio.
Entonces la santa rogó á Dios que la perdonase si había errado, y el Señor la contestó: »— Cierto es, Teresa mía, que me i ediste lo que convenía; pero ?»los frailes no siempre quieren lo que conviene.»— Y Ja cosa, de ser verdad tiene; porque el libro del señor duque seí impri- mió en Madrid, en 1764, con permiso de la Inquisición qrte, á ser embustera la historieta, no la habría dejado correr en letra de molde.
Conocer y fijar la realidad; componer en molde natural, la realidad de las ideas que producen o apagan los hechos, y la de los hechos que nacen de las ideas; ordenar la revolución del decoro, el sacrificio y la cultura que modo que no quede el decoro de un solo hombre lastimado, ni el sacrificio parezca inútil a un solo cubano, ni la revolución inferior a la cultura del país, no a la extranjeriza y desautorizada cultura que se enajena el respeto de los hombres viriles por la ineficacia de sus resultados y el contraste lastimoso entre la poquedad real y la arrogancia de sus estériles poseedores sino al profundo conocimiento de la labor del hombre en el rescate y sostén de su dignidad:–ésos son los deberes, y los intentos, de la revolución.
¡Me río del cofre cincelado por Pollaiuolo! Recibiré algún chirimbolo recién salido del molde. ¡Lo que va a reírse de mí el afortunado marido de la admiradora de Petronio!
vaya, figúrese usted si será varapalo que se pueda bizmar con la flema de usted, cuando no sólo está en letra de molde, sino en letra bastardilla.
Mariano José de Larra
X Llenate de ambición, ten el empeño; ten la más loca, la más alta mira; no temas ser espíritu, ser sueño, ser ilusión, ser ángel, ser mentira. La verdad es un molde, es un diseño que rellena mejor quien más delira… ¿que la ciencia es brutal y que no sueña?
Pedro Bonifacio Palacios
Críticos ilustrados se tomaron la molestia de evacuar aquellas citas, y no tardaron en ver que eran, unas, completamente falsas, y otras, sutiles y artificiosas. Renán supo esto, porque se lo dijeron en letras de molde.
Cuando terminase, no se detendría ni un instante en la ciudad: iría al puerto para esconderse en cualquier barco; se metería bajo los asientos de un vagón de ferrocarril; el propósito era huir lejos, muy lejos, donde no sacasen al Groguet en letras de molde ni le conociera ningún cabo Fulano.
Vicente Blasco Ibáñez
Si fuera razón atendible la de la desnudez de la frase, muchos de los mejores romances de Quevedo (y entre ellos el que empieza — Yo el menor padre de todos)— muchas admirables producciones de otros escritores antiguos, no habrían alcanzado la gloria de vivir en letras de molde Pero por delicados y quisquillosos que seamos, en estos tiem- pos de oropel y de máscaras; por mucho que pretendamos dis- frazar las ideas, haciendo para ellas antifaces de las palabras, hay que reconocer que, en la lengua de Castilla, tiene Caviedes pocos que lo superen en donaire y travesura.
El anciano le levantó más asombrado que colérico; pero apenas Eustaquio estuvo de pie le soltó un revés en la otra mejilla para que hiciera pareja con el primero, de forma que los cinco dedos se le quedaron marcados de tal manera que se podría haber hecho un molde.
Artículo 91.- A las esculturas que se realicen en serie limitada y numerada a partir de un molde se les aplicarán las disposiciones de este capítulo.