torpe
Curro comprendía todo esto, presentía algo que le llenaba el corazón de frío, y una tarde en que a solas con sus amarguras pensaba lleno de ira y sentimiento en el desvío de la hembra que tan mal le pagaba sus sacrificios: -¿Se puée pasar?-preguntó desde la puerta el señor Juan el Cachiporra, el cual, al oír la voz gutural y ronca del paciente dándole la solicitada venia, penetró en la estancia, con paso torpe y lentísimo...
Ésta le dio un hijo, el intrépido Atlas, y parió al muy ilustre Menetio, al mañoso y astuto Prometeo y al torpe Epimeteo, que fue desde un principio siempre ruina para los hombres que se alimentan de pan.
Mientras que otros países del orbe han superado esta etapa crítica y además torpe, el nuestro continúa en ella, en el retraso, en el subdesarrollo, entre la subcultura.
Antonio Domínguez Hidalgo
(207) Siguió el placer con la fiesta Prolongado hasta la aurora Y de Castilla señor Quedó Blanca desde allí. Y de la torpe Argentina Borrada al fin la memoria, Se guareció de la HISTORIA De donde á sacarla fuí.
En su torpe embriaguez los sintió Roma: la loba despertó, y ansiosamente del aura nueva olfateó el aroma; y aunque no leve aún y aún no le siente, al nuevo sol que por Oriente asoma, venteó al león, del aire en la corriente.
¿Quién hallará palabras Que al caballero amante Consuelen, ó á lo menos Satisfaccion le dén, Cuando en la lengua torpe Del vulgo petulante Prostituido encuentra El nombre de su bien!
Él era un volátil torpe a quien mantenían en un corral, echándole todos los días el sustento, sin que se le impusiese otra obligación ni otro trabajo sino ir engordando y descansar.
Emilia Pardo Bazán
Pero algo en la forma o en el movimiento de aquel objeto, algo torpe en su andar, le dijo que no era un oso; el miedo refrenó la curiosidad, y el niño se detuvo.
¿Quién puso en tu pensamiento tan villana aberración? ¿Quién puso en tu corazón tan torpe consentimiento? ESTRELLA: ¡Quién más que mi desventura!
Ante el riesgo de extinguirnos por aislamiento político, por vacío, el gobierno, con su torpe política local y regional, oxigena un fuego que habrá de consumirlo tarde o temprano.
Mas vano fue y con nada me redujo, que antes morir que consentir prefiero; y, viendo él que ningún fruto produjo todo requiebro y ruego linsonjero, se resuelve a forzarme sin tapujo. No vale contra el torpe desafuero que apele a aquella fe que dio al amigo de ser en mi custodia amán y abrigo.
¿Qué necedad más torpe que dejarse persuadir de Casio al peligro, no dejarse reducir de Casio a la seguridad de la muerte de Marco Antonio, en ocultar el testamento de César y su cuerpo?