vara

Y con esto se acabó el Cabildo, y el Corregidor Don José de Verganzo y Gamboa, le entregó la vara de la Real Justicia, y lo firmaron.

En el testero, como a una vara de altura, se levantaba un tabladillo, y sobre él un Nacimiento, el Belén clásico español, con su musgo en las praderías, sus pedazos de vidrio y de hojalata imitando lagos y riachuelos, sus selvas de rama de romero, sus torres puntiagudas de cartón, sus pastorcicos de barro, sus dromedarios amarillos y sus Magos con manto de bermellón, muy parecidos a reyes de baraja.

Emilia Pardo Bazán

Y agora, visto el daño que haría a mi conciencia y a vuestras haciendas, arrepentido de lo hecho, os declaro claramente que las bulas que predica son falsas, y que no le creáis ni las toméis, y que yo directe ni indirecte no soy parte en ellas, y que desde agora dejo la vara y doy con ella en el suelo; y si algún tiempo este fuere castigado por la falsedad, que vosotros me seáis testigos como yo no soy con él ni le doy a ello ayuda, antes os desengaño y declaro su maldad.” Y acabo su razonamiento.

El compañero de Juan se hizo invisible, para que la doncella no pudiese notar su presencia, y se lanzó en su persecución; cuando la alcanzó, se puso a azotarla con su vara, con tanta fuerza que la sangre fluía de su piel.

Hans Christian Andersen

Por cuanto en esta (ciudad) de Guayaquil conviene nombrar persona que en mí lugar acuda a los negocios y despachos tocantes a mi oficio, así de Justicia como de Guerra, en mis ausencias, estando de partida como estoy para visitar del distrito de mi jurisdicción, usando de la facultad que por mi título tengo de Su Magestad, nombro y elijo por tal Teniente de Corregidor de esta Ciudad de Guayaquil y su partido y pueblos de mi jurisdicción a el Capitán Andrés Moran de Butrón, Notario de Santo Oficio de Inquisición para la administración del dicho oficio, el cual alzando vara de la Real Justicia...

Consta, al contrario, que aquella varona no gastó en su vida más arma que la vara de aguijón que le servía para picar a los bueyes y al peludo rocín en que cabalgaba.

Emilia Pardo Bazán

El oro de los territorios que nos obligó a tomar, no la avidez y el egoismo sino la propia seguridad, había de ser la vara que haría brotar puertos y ferrocarriles, canales y caminos, escuelas e imigración, industrias riquezas, trabajo y bienestar en toda la extensión de la República.

La yegua se detuvo, empinando las orejas. Era una mujerona, apoyada en una vara de aguijón... Parecía pedir limosna, pues tendía la mano izquierda; pero el curita, que había sido estudiante, vio que lo que hacía la supuesta mendiga era una seña indecorosa.

Emilia Pardo Bazán

Cierto inglés, de vuelta de su saladero vadeaba este pantano a la sazón, paso a paso, en un caballo algo arisco, y sin duda iba tan absorto en sus cálculos que no oyó el tropel de jinetes ni la gritería sino cuando el toro arremetía al pantano. Azoróse de repente su caballo dando un brinco al sesgo y echó a correr dejando al pobre hombre hundido media vara en el fango.

Esteban Echeverría

La vara reprime todo murmullo, y ni los ruidos involuntarios, como la tos, el estornudo, el hipo, no se perdonan los azotes; con grandes castigos se paga el haber interrumpido con cualquier sonido el silencio; toda la noche han de pasar en ayuno y con la boca cerrada.

Y el dicho Teniente mandó (re)prender a Hernán Sánchez y a Morales que habían ido en compañía del capitán Marmolejo y el dicho Teniente como vio que no tenían los dichos presos culpa(bles) mandó al dicho Marmolejo que se fuese con este declarante a su posada, y así se fue y le mandó el dicho Teniente poner (las) guardas a dos arcabuceros y a dos ballesteros y les dijo: guardadlo que yo os lo pago; y en esto la gente que allí estaba se fueron con el dicho Teniente y ya el dicho Teniente tenía quitada su cota y se sentó en una silla y estando en esto dijo uno: helos / ellos (hacia) aquí vienen; y el dicho Estacio pidió su vara y salió a las espaldas de su casa y éste declarante con él y otros muchos...

Y, habiéndola obedecido este Cabildo, se le dio la vara al Capitán Diego Navarrete del Castillo por renunciar el Capitán Joan Pérez de Vargas, Alguacil Mayor, como Regidor más antiguo el derecho que tiene; y que tiene que contradecir y lo hará a su tiempo mas en forma, el que se declare en las ausencias como se debe entender.